Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Comienza a doler

Tal vez la vida es así,
tal vez soltar una mano,
te hace ver cuanto espacio
sobra entre tus dedos.

Entonces dejas de pensar
en lo que dijiste
y comienza a doler
lo que callaste.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario