Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

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A AMAR NADIE ME ENSEÑÓ

Tengo que decir que, casi siempre, las personas que me han amado lo han hecho bien, y que he sido yo el que las ha amado mal. Pero es que a amar nadie me enseñó y cuando intenté hacerlo bien me salió muy mal. Me apego demasiado, protejo demasiado, sufro demasiado. Me obsesiono, me salgo de mí, me entrego por completo. Dejo atrás cosas de mi vida, me pongo en segundo lugar, priorizo en exceso a la otra persona.

Amar me ha servido para conocer sufrimientos a los que nunca me ha enfrentado la vida y a felicidades que no he sido capaz de vivir experimentando otros estados. Ahora comprendo que esos grandes sufrimientos los viví, porque el amor revela nuetros puntos ciegos, nuestros silenciosos complejos, nuestros traumas no trabajados, nuestras lágrimas nunca lloradas y, sin embargo, no cambiaría nada de lo sucedido, porque finalmente aprendí que, a pesar del dolor del desamor, de la entrega desmedida, a veces sin reciprocidad, amar es la experiencia
más profunda y transformadora que existe.

He descubierto la inmensidad de mi corazón y la capacidad de amar con una intensidad que jamás imaginé. He conocido la belleza de la conexión humana, la alegría de compartir sueños y la fuerza que nace de la vulnerabilidad compartida. Ahora sé que es posible amar de una manera más sana, poniendo límites y aceptándolos, cuidando de mí sin descuidar al otro. Ahora sé que hay un
equilibrio entre la entrega y la independencia, entre la pasión y la razón.

Asumo la responsabilidad de mis errores por las veces que he amado mal. Pero también me perdono, me abrazo y me reconozco como alguien capaz de amar con una fuerza incomparable y que, además, utiliza esa misma fuerza para transformarse.

PASAN

Pasan las personas
y quedan los recuerdos.
pasan los recuerdos
y quedan los sentimientos
pasan los sentimientos
y no queda nada,
los humanos sin sentir
no somos nada;
pero entiendo a los que huyen
y no quieren sentir
porque tienen en sus vidas
personas que no pasan
porque tienen en su memoria
recuerdos que no cesan
porque tienen en su alma
sentimientos que los matan.

TE VIVO

Te vivo desde que me despierto
sin haberme levantado
y te recuerdo al desayuno
yen los trayectos
y mientras trabajo

Te vivo durante el almuerzo
y también en los descansos,
y mientras comienza la tarde
y cuando llega el ocaso.

Te vivo mientras ceno
y cuando me quito los zapatos
y te pienso cuando me acuesto
y contigo estoy mientras soñamos.

ES CIERTO...

Es cierto que los grandes amores llegan sin avisar, silenciosos, insospechados; que aparecen como de la nada, porque están camuflados por ahí entre el ruido de los días, entre la niebla de las ocupaciones; que comienzas a reconocerlos porque con su presencia te alegran el día y, al poco tiempo, los comienzas a extrañar; que cuando menos lo piensas ya son parte de tu vida, no se salen de tu cabeza, no te los sacas del corazón; que se va haciendo imposible escapar de lo que te despiertan, pero tampoco hace falta porque con ellos te sientes seguro. Es cierto que los grandes amores llegan sin avisar y que, si los cuidas, pueden ser para siempre.  

QUÉ ESCALOFRÍO

Qué escalofrío me da la vida, a veces, de lo incierta que es, de las sorpresas que me da, de la manera inesperada en que me abre puertas que nunca he tocado, de la forma en que me aleja de cosas que con esmero he perseguido, de saber que no tengo casi nada bajo control y que, al mismo tiempo, soy responsable de muchas de las cosas que me pasan. Que escalofrío me da, que desarmado estoy y cuanto me ha costado entender que ante la grandeza de la vida soy nada y que ante mi propia existencia soy todo. 

HAY LUGARES

Hay lugares a los que no pertenezco, situaciones que no quiero repetir, círculos sociales de los que no quiero hacer parte, vicios que prefiero de lejos y personas que voy a dejar ir, porque me da miedo, y es en serio, de los retrocesos que puedo tener si, de repente, empiezo a ajustarme a esos sitios, a esa gente, a esas costumbres que pueden ejercer fuerza en mí, porque los placeres arrastran, porque el vacío absorbe, porque lo superficial se impone, porque mi fuerza reside en retirarme para siempre de lo que no me aporta nada, y en aproximarme a aquello que me llena, me reconforta, me nutre y es bueno para mi alma.

Se cansa uno...

Se cansa uno de las preguntas sin respuesta, de las noches en vela, de las personas vacías, de los trabajos que no llenan, de la rutina y, entonces, si no renuncias a todo, si no arriesgas un poco, si no te niegas a lo mismo, te quedarás quejándote toda la vida de haberla malgastado sin sentido y no haberlo hecho hoy, de ir por un camino distinto, de sentir algo nuevo, de conocer otras cosas, de aprender eso que postergas, de intentar, de otra manera, la vida.

Es muy corta la vida

Es muy corta la vida para no ser cursi, para no dejarse llevar y para morirse de pena por una demostración pública de afecto. 

Es muy corta la vida para retroceder en algo que nos nace del alma por un que dirán. 

Corta para esconder los besos, no dar los abrazos, no decir te amo. 

Corta para no saltar tras un sueño, para no arriesgarse a algo nuevo, para no aprender a volar. 

Corta para repetir cada día 365 veces y no intentarlo el mismo número de veces de una manera diferente.

Ella

Me siento con la cabeza llena. Ella ocupa todo el espacio, ella tiene toda mi atención. Siento como su idea se hace repetitiva en mi cabeza y la recuerdo ya sin querer, en cada momento del día. Sentir esto es, literalmente, estar en las nubes, porque ella todo lo alivia y, sin saberlo, me eleva y me sostiene como una cometa en el aire a la que todo le sobra. Es que la fricción con la vida disminuye cuando el amor nos llega y de repente se da una tregua en la que nada pedimos y ella todo nos da.

Tarde

Tarde aprendemos a no insistir, a no quedarnos, y a controlar lo que callamos; tarde empezamos a no mentir, a perdonar y a decidir; tarde a olvidar, tarde a no herir, tarde empezamos a no sufrir; tarde a arriesgar y a valorar, sin importar el qué dirán; tarde a ignorar y tarde a ser, tarde empezamos a reconocer; tarde vivimos, tarde añoramos, tarde empezamos lo que soñamos; tarde pensamos y tarde decimos, lo que tanto queremos... lo que tanto sentimos!

Contigo

Contigo puedo ser yo en mi totalidad. Puedo desprenderme de todo el ego, de todo el orgullo, de todos los miedos; mirarte con ganas a los ojos, Ilenarme de tu magia y abrirme a sentir tantas cosas que me he negado, dejéndome llevar, como si fueras diferente, como si no fueras, tan solo, una idea mía.

Hay amores

Hay amores inagotables, inextinguibles; que se alimentan de la nada y de la ausencia; que encuentran fuerza en la distancia, en la tristeza; que se niegan a otro amor porque es más grande la ilusión.

Hay personad

Hay personas que ya no están en tu vida, ni están en tu corazón, a ellas, les corresponde tu olvido. A otras, les corresponderá tu indiferencia porque continúan en tu vida y ya no están en tu corazón.

En cambio, habrá otras que, aunque ya no estén en tu vida, continuarán en tu corazón y, a ellas, les pertenecerá tu memoria.

A otras, jodidamente, les entregarás todo porque siguen en tu vida y permanecen en tu corazón.

¿Qué puedo decir?

¿Qué puedo decir? Así se me da el amor, asi me sucede; sin esperarlo ya me anda tocando, sin pretenderlo me anda consumiendo y yo, siempre tarde, caigo en cuenta de haber perdido los estribos.

Siempre

Siempre; y eso significa desde que te vi y hasta ahora, no como un tránsito en vano o una estadía, no un verano, no un invierno, siempre, es siempre. Siempre, es un poquito todos los días, desde ese día, y algunos días mucho y algunos otros, todo. Siempre, es desde que abro Ios ojos en la mañana y hasta por la noche, varias veces al día. Siempre, es ser conciente de que a ratos te me olvidas pero siempre vuelves. Siempre, es que en la vigilia y en Ias horas de sueño, en Ios sueños y en las pesadillas, por ahí te me apareces. Siempre, es siempre.