He seguido el paso
del viento, soplando
hacia el olvido.
Ahí sonreí, dije tu
nombre por última vez.
Y Ilegué a la cima
con un recuerdo
al pie de mis ojos.
Siempre dije que te iba
a extrañar, pero no sabía
que no te iba a importar.
Yo no te olvido, habitas en un lugar donde nadie puede tocarte, donde nadie sabe que existes, donde nadie puede herirte, ni yo con mi olvido, ni tú con tu ausencia.
Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.
Un amor anda por ahí , escondido en mi sonrisa, como si fuera un ladrón.
Me secuestra el pensamiento, me acaricia en el café y me hace extrañarle en días como hoy.