Y si piensas enamorarte
enamórate hasta la médula,
desde las entrañas,
ve hacia los cimientos más profundos;
no salgas de tí mismo para ir por ahí
dándote a medias,
para andar repartiendo migajas.
No te abandones a la mediocridad como un
himno de vida.
Ábrete entero,
expándete completamente.
Y si algo dentro de tí sabe que no puede
lograrlo, mejor ni siquiera lo intentes
ino quieras por trozos!
Ya hay demasiadas almas batallando por
reconstruir sus propias ruinas.