A veces quiero llorar
¿sabes?
de la nada
y por si fuera poco,
por todo...
Como si alguna vez,
en algún momento,
hubo un llanto
que se quedó sin fuerzas
para nacer
e injustamente,
sin pedirme permiso,
de pronto, regresa...
Yo no te olvido, habitas en un lugar donde nadie puede tocarte, donde nadie sabe que existes, donde nadie puede herirte, ni yo con mi olvido, ni tú con tu ausencia.
Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.