Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

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TE TENGO QUE DEJAR DE QUERER

El tiempo es inclemente y frío
cuando entra en los huesos del
alma.

Enfriado los ruidos de una pasión
presente e insaciable como la que
alguna vez nos encontró amando.
Ya lo rutinario hacia efecto y es que
la única manera de detener el
tiempo es haciendo lo que se hace
cuando se está amando.

No somos culpables y quienes lo
sean tampoco lo son; y es que no
hay culpa en los finales.

La poesía...

La poesía como acto de sanación 
se desparrama en las paredes de mis deseos,
la poesía como un acto de venganza 
brota por la punta de esta lengua,
la poesía como un acto de amor
me espera para dormirme en la cama 
y jamás me abandona,
aunque le supliqué que se duerma
ella está solo para mí.

USTED Y YO

Usted tan cielo y yo tan avioncito de papel.
Usted de primavera con flores de guerra y
yo con invierno seco y esta batalla perdida.
Usted tan mía que ni sabe, yo tan
suyo que ni se lo imagina. Usted cortante
con el filo de su cintura, yo con la pupila
mellada, obtusa y con miedo.

Usted... usted; usted.
El suspenso de amar cuántas veces el
alma te deje, yo sin alma, amándote.
Usted... usted; usted.
Un poema nace cada vez que liberas
tu piel de ropa, yo muero y mato por
verte a piel viva.

Usted libre, con deseos y deseada,
con complejos y perfección, con sus
grietas que lloran y conmigo que las
lloro también.

Y ELLA SABÍA

Y ella sabía lo subjetivo que era
el amor, que habían noches
dónde no había reproche,
también sabía que las lunas no
se ponen broches cuando le
lloran a las nubes, que no
existe murmullo que
escandalice más que el silencio
de una despedida a luz de una
cama tendida y sin deseos de
revolverse.

Musa y poesía

Para mí lo mas importante es la musa. Ese momento en que nace la creación y se convierte en palabra. Una presencia con ausencia, el anhelo de tirarse al mar Sin salvavidas, sin saber nadar, sin salvarnos. Ese momento en que somos vulnerables, tóxicos, plurales... solos, de musa y poesía.

Trasmundo

Voy hacer que te llueva tanta poesía, que no podrás evitar el deseo de tirarte a nadar entre las palabras que vienen solo para desnudar algo más que tu piel, tus besos, tu amor, la pena que dejó un verso, la gloria que dejara el amanecer al ver tu piel recitar mis versos, mis besos.

Microrrelato

Después de tantos reproches al destino ellos, de poca noche seguían aún presos de la intemperie, huérfanos de la equivocación, un racimo de soledades todas verdes del tiempo. 

Si lo pensamos bien se podría decir que la luna también debe estar cansada de ver la misma noche y las mismas miradas en busca de respuestas. 

Piropo

Te veo por la tarde con tu cabello recogido y no dejo de pensar en lo afortunado que soy. Estás a piel viva, llevando contigo esa gran responsabilidad de pasear mi esperanza en tu mirada -mujer- bella te digo todos los días, te digo en mi idioma y a besos lo mucho que me gusta tu cintura, te lo digo a susurros bailarines -mujer- que hermosa te queda la libertad de no ser mía, ese don de gobernar tu cuerpo, de soportar la carga, de no tener miedo, es delirante saber que te entregas a mí... Sin dejar de ser lo único que necesitas para ser... La chica de cabello recogido que veo despertar en mi cama.

Soy un mal hablado

Hstedes que con y sin poesía penetran sobre la virginidad del viento vacío, llenéndolo de verdad; porque si algo bueno tienen, (tenemos) es la verdad. La verdad que suele ser mala cuando quien la escucha no la quiere aceptar; la verdad que nos aleja de los buenos e incautos... Soy un mal hablado porque cuando me duele lloro, cuando odio beso y cuando follo digo malas palabras.

Piropo

Te veo por la tarde con tu cabello recogido y no dejo de pensar en lo afortunado que soy. Estás a piel viva, llevando contigo esa gran responsabilidad de pasear mi esperanza en tu mirada -mujer- bella te digo todos los días, te digo en mi idioma y a besos lo mucho que me gusta tu cintura, te lo digo a susurros bailarines -mujer- que hermosa te queda la libertad de no ser mía, ese don de gobernar tu cuerpo, de soportar la carga, de no tener miedo, es delirante saber que te entregas a mi... Sin dejar de ser lo único que necesitas para ser... La chica de cabello recogido que veo despertar en mi cama.

La cama que no dormimos

En la vida, 
todo es lo que parece.

En el amor, el 
propio es ajeno, mientras, 
el ajeno es propio.

En la noche, la 
luna es emigrante 
y las estrellas 
residentes.

En su mirada, 
la cancién que no 
bailamos, debajo 
de la cama que no 
dormimos.

Dame un sólo segundo

Dame solo un segundo para guardar los secretos de mi alma en tu piel. Un instante que sería eterno para el descanso de mis deseos, allí en tu piel donde guardas las marcas de tus caídas, los recuerdos del sacudón, la inocencia de tu desnudez, el desperdicio de verte vestir, allí donde tus tatuajes retratan tus valores y dolores. Allí donde mi poesía pretendía hacer de choza, de fuego, de tiempo, de armadura.

Perdóname

Perdóname si no traigo nada,
las últimas brisas se
llevaron mi poesía, hojas de
papel risa que dejo tu hipocresía.

Perdóname si no estoy solo,
en mi cabeza aún me pesa tu liviana despedida, ni sos
de otros, no fuiste mía.

Perdóname si me perdono pues quererte fue fácil -la mesa sobre
los puntos- tal vez volvamos pero jamás juntos.

Amores

Amores, esos de los que no todos pueden tener, de los que ya nadie sabe tener, porque nadie es de esos amores, de esos amores como ellos, que van de atrás para adelante asegurando un final con más de inicio que de fin.

Microcuento

Después de tantos reproches al destino ellos, de poca noche seguían aún presos de la intemperie, huérfanos de la equivocación, un racimo de soledades todas verdes del tiempo.

Si lo pensamos bien se podría decir que la luna también debe estar cansada de ver la misma noche y las mismas miradas en busca de respuestas.

Te pueden decir mil cosas

La gente te puede decir mil cosas... mil palabras... palabras justas y escurridizas, poesias y versos que jueguen con el ritmo de tu corazón.
Podrían... claro que se puede escribir y recitar hermosos besos, aunque no sea un don común es un arte manejable.
Caso perdido sería no saber en el lugar correcto del oído.

Mi coartada

Mi coartada la dejaré escrita entre tus piernas, allí a pulso y lluvia aclaro que fui con alevosía quien de sorbos te dejé mojar la vergüenza del sexo, te liberé de la agonía del mal de amor y suspiré el color de tus gemidos.

Mi coartada

Mi coartada la dejaré escrita entre tus piernas, allí a pulso y lluvia aclaro que fui con alevosía quien de sorbos te dejé mojar la vergüenza del sexo, te liberé de la agonía del mal de amor y suspiré el color de tus gemidos.

Pienso que el tiempo...

Pienso que el tiempo juega con nuestras ganas de ser amores para toda la noche, amores de esos que sin esperar vuelven al compás de la luna y sus noches, amores que no son bien vistos, amores que de bien poco tienen. Tal vez allí terminamos todos, amores para toda la noche.

Tanto espacio

Tanto espacio digno de tu desnudez. las paredes blancas demandan tu torso libre de telas y ocupado por mis satanizadas intenciones.