Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

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Incendio

Todo empezó con mensajes pasados de tono, nos deseábamos de eso estaba seguro, nuestras miradas eran más que evidentes, sabíamos que pronto no estaríamos en el mismo lugar y esa noche al verte pasar enfrente de mi departamento me arriesgué a invitarte una copa, tu saliste en bata por cierto muy excitante, solo ibas a recoger algo afuera de tu puerta pero aproveche y te dije, tu me miraste un poco sonrojada y con voz tímida aceptaste, dejaste en tu cuarto lo que habías recogido y tocaste mi puerta, el whiskey que tenía ya preparado para ti al tocar el vaso tus labios derritieron el hielo, olía en ti el mismo deseo de perder Ia cordura juntos, se podía ver en lo traslúcido de tu bata ese par de pechos tan pronunciados que deseaba comer sin descanso, pasé por detrás tuyo y al oíde te decía cuanto te deseaba, sin olvidar sujetar tu vientre y pegarlo contra mi pantalón y sintieras lo excitado que estaba por tenerte en mi departamento, tu solo te retorciste un poco y en instantes te giraste. 

Me empezaste a comer en una tormenta de placer y ganas Iocas de sacar esa lujuria que te asfixiaba, debo admitir por un momento que me cohibiste pero en cuanto tuve conciencia no repare y te cargué y senté en la mesa, tiré todo lo que había en ella para que nada nos molestara, te quité el brasier y la bata de inmediato, comenzó Ia descarga eléctrica de mis caricias a provocar toda tu piel, sentía como hervíamos, te mordía el cuello y los hombros, luego bajé y comencé a comer tus pechos, delicia que no podía esperar de ser mios; no podías esperar y te pusiste de rodillas y bajaste el cierre de mi cremallera y comenzaste a comerme como una salvaje, pero para mi era tocar el cielo, no me dejabas sujetar tu cabello y solo era presa de tu manera de comerme, no podía con tanto así que te levantada y empujaba contra la pared, te daba una nalgada por traviesa y comenzaba a penetrarte, merecido disfrute nos teníamos pendiente, no recuerdo cuantas veces lo hicimos esa noche, solo sé que nos comimos por completo, no hubo parte que no nos descubriéramos, no pudimos dormir debido al incendio que esa noche tuvimos que apagar juntos. 

Ven y muere aquí

Ven y muere aquí en mis brazos, te resucitaré todas y cada una de tus fantasías, empezando por llevarte al paraíso del amor intenso y la pasión salvaje, no tengas miedo que todos albergamos dentro de nosotros un deseo inmenso, pero solo queremos hacerlo con el alma adecuada, esa que nos hace revivir de nuevo.

Sólo un sueño

Con insomnio estoy despertando de el sueño donde te tenía conmigo, podía sentir tu calor, tus manos acariciando mi rostro,diciéndome cosas que se dicen los que se aman, los que se desean al oído, mientras yo sujetaba con caricias tus caderas que reposaban sobre mi cintura, extasiado de estar tu en mi y yo en ti, entregados a la noche a nuestros cuerpos que con su lenguaje se decían todo, yo acariciando tus pechos, tú desnudándome con la mirada, el ritmo lo marcaba nuestras ganas locas de tocar el cielo, me pedías que no parara de bailar esa pieza erótica que tanto te gustaba bailar entre mis brazos, de pronto la música calló y gritamos lo que habíamos callado y yo desperté, quiero dormir pero me duele saber que fue solo un sueño mi amor.

Para amores...

Para amores el suyo,
dulce como la miel
y ardiente como el sol,
para amores el suyo
completo nada a medias,
así como debe ser
constante y no cambiante
Para amores el suyo,
mi amor, su amor,
nuestro amor.

Plegaria

Qué el cielo te regale 
las estrellas que necesites 
para que brilles donde 
hay oscuridad.

Que los ángeles
te guarden aun donde 
todo parezca 
un infierno.

Que la vida te pague 
cada una de las deudas
que tenga contigo 
pendientes.

Y perdóname las veces 
que te he fallado, 
si lo llegué a hacer fue 
por imperfección pero 
nunca por maldad.

El pretexto perfecto

Eres el pretexto perfecto 
por el cual yo puedo interrumpir mi día.
Eres la flor del jardín
por la cual yo me desvelaría.
Y eres todo eso que buscaba
pero que no sabía como pedir.

Aquí sin poder dormir...

Aquí sin poder dormir, vaya que la ausencia de su presencia me ha hecho caer víctima de mirar en el móvil todas sus fotos.

Ella es creativa, divertida, apenas la conozco y mírenme aquí dedicándole algunas de mis líneas, eso no sucede ni los 29 de febrero.

Mejor dejo de escribirle no sea que su corazón se sienta demasiado importante y la tiranía vaya a aconsejarla.

Uno no debe poner en un pedestal a alguien asi, sin primero mirar si está hecha del material que resistira un fresco corazón. Más tengo que admitir que, a ojo de buen cubero, su alma tiene esa sustancia tan escasa llamada sinceridad, la que pude ver con tan solo un “hola” cruzar.

Quiera Dios que, ella al leer esto, esté pensando lo mismo y se diga a sí misma: ¿y si lo intentamos?
:D