Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

La hormiga y el elefante

Había una vez
una hormiga a 1a
que no escuchaba
nadie
Cansada pidió
consejo al
animal mas
sabio, el
elefante
-Elefante no me
escucha nadie
Escribe
-Escribir para
que me escuchen?
-Si hormiga pues
cuando te lean,
lo que sonará en
su cabeza será
su voz
y esa a veces la
escuchan.

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