Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

No me hables

No me hables 
desde la razón 
Háblame desde 
el corazón 
No me hables 
desde la razón 
Háblame desde 
la pasión 
No me hables 
desde la razón 
Háblame desde 
tus ganas 
Así y solo así 
entenderé tus 
palabras

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