Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

RESILIENCIA

Nos vamos
volviendo adictos
a la soledad,
a sentir paz,
a no dar explicaciones,
a tener nuestro espacio,
a no dejar entrar en el
corazón ni en la piel a
cualquiera,
a ser autosuficientes y
a brillar solos. Y no es
miedo, es amor propio..

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