Vamos a hacer el amor, pero no te quites nada de lo que traes puesto, por favor, sé que te han dicho que esa es la manera adecuada, pero te han mentido, te han timado y te aseguro que mas de uno de esos cabrones se fue después de hacerlo. Quiero que te metas a mi cama y hablemos hasta cansarnos, que me platiques todas tus aventuras, que me cuentes de tus dias felices, de tus dias tristes, de cuando te caíste en patines, de cuando te rompieron el corazón, y también, si es que alguna vez rompiste alguno.
Quiero saber de los libros que has leído, de los lugares en donde dejaste un pequenio pedazo de tu alma, quiero escuchar sobre tus manías raras, sobre tus gustos culposos, quiero que me hables de tus defectos para convencerte que voy a perder la cordura por cada uno de ellos.
Vamos a hacer el amor, aquí y ahora, te propongo una casita de campafia con mis sabanas y ahí dentro perdernos, volvernos locos de la risa, vernos a los ojos hasta que el sueño nos doble, hasta que te quedes dormida en mi pecho y pueda olfatear tu aliento con sabor a café y canela.
Te invito a provocarme una catástrofe en las neuronas, a que me causes los peores insomnios, a que cultives en mí el miedo de perderte, que me hagas un nudo en la garganta al imaginar que no seré el que bese tu frente cada noche, el que te abrace en el frío, el que te cuide cuando enfermes.
Vamos a hacer el amor, pero a mi manera, con las ropas puestas cogiéndonos los miedos, destapándonos las ilusiones, quedando desnudos del alma pajeándonos las sonrisas una y otra vez sin descanso.
Esto es una propuesta indecente y deberías tener miedo, tengo las peores intenciones contigo, porque no planeo no tocar tu cuerpo, quiero robarte la soledad, los desvelos y hacerte el amor, hasta que el amor quiera hacernos a nosotros.
Hasta que el amor nos haga.
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