Te quiero invitar al cine, a recorrer algún museo, a tomar un café y luego de camino a la casa echarnos unos taquitos, sé que no suena a la gran cosa, pero te quiero querer bonito, sin pretextos ni excusas, con las ganas adecuadas, tan bonito como para que te quedes y ya nunca te me vayas. Escribirte cartas, dedicarte canciones, llevarte serenata aunque parezca cosa de abuelitos, leerte poesía y cansarme de detonarte las sonrisas, no digo que no vaya a haber momentos difíciles, pero en mis planes no entra soltarte aunque lleguen recio las tormentas, y si algo se rompe, lo cosemos, lo pegamos, lo enmendamos y seguimos adelante. Voy a tirarte los perros, y si no te gustan, los gatos, y si no te gustan, los peces, y si tampoco te gustan, las ovejas, sólo para dejarte en claro que no voy a rendirme a la primera, porque si nadie lo había dicho o hecho, me gustaría demostrarte que mereces la pena una y mil veces. Te quiero invitar las alegrías, unas risas a carcajadas, unos besos en la frente y guardarte espacio los domingos para rodarnos en el pasto, para sentarnos en una sombrita y quedarnos viendo en silencio, hasta que entiendas que me gustas para llevarte a los pueblitos y decirte que ahí lo único mágico eres tú.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario