El tiempo me ha enseñado que esperar mucho empieza a doler, que besar por besar es una mierda, que decidir deprisa es una equivocación, y que los abrazos deben darse con los ojos cerrados.
También me ha enseñado que hay amores que ciegan, que ninguno es transparente, que por muy bonito que sea, hay que estar preparado para la guerra. Que hay heridas que no envejecen, y cicatrices que nunca llegan. Que decir te quiero no es cuestión de dias, ni de semanas. Que hay que ser gilipollas para no leer unos ojos que piden un abrazo a gritos.
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