Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

LAS PALABRAS

Las palabras son follajes
que después terminan por ser hojarasca.
Caen de los árboles cuando ya no sirven.
Y después van de mano en mano
hasta perderse en una bolsa
con un recoveco de lo que fuimos..
¿A dónde va lo que se dice?

De día las palabras son espejos.
De noche pierden lo que está frente
y detrás de nosotros.
Así llegan a ser hojarasca:
al pisar cruje lo que fueron.
Ese sonido es el que hunde
la memoria en un olvido pantanoso.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario