Que sí, que te quiero en mi cama,
pero también en mi vida; amando tus
orgasmos tanto como tu alma. Que me
quiero en tus guerras y en tu oscuridad,
y que no me basta solo con tenerte cerca,
porque a ti te quiero tatuada en todas mis
formas de sentir; en la fragilidad de mis
tormentas y en el vértice de mi felicidad.
Y es que de ninguna manera imagino mi
vida sin ti; tener que hablar de belleza,
arte y magia sin mencionar tu nombre.
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