Estimada Caperucita.
Ya no puedo llamarte amada por respeto a mi presente. El tiempo pasó y nunca me quisiste escuchar. Un día de esos tantos que pasaba perdido en el bosque, pensé que eras tú, una chica que vi con una capa roja y me acerqué con la ilusión que me llevaba volando. Era Blancanieves. Nos estamos conociendo. No sabe todo lo que dicen de mi y piensa que soy lindo. Espero que estés bien y te deseo lo mejor en tu nueva relación. Ya no puedo decirte que soy tuyo aunque tú tienes una parte de mi.
Saludos,
El Lobo Feroz.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario