Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

CÓMPLICES

“La tristeza ha venido como un buque vacío”. Francisco Umbral

Porque somos de quienes
nos buscan en los días averiados.
De quienes se enamoran
de nuestra ruina
como si paseasen por Pompeya.

Igual que cuando Miguel Hernández
recitó su duelo por Sijé
subido en una mísera escalera.

Qué desconocidos fuimos
si tan sólo llegamos a amarnos.
También debimos ser
cómplices en la decadencia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario