Te soñaría,
pero prefiero dormirte,
besar tus párpados
y acunar tu descanso,
abrazarte despacito,
quererte,
tanto,
que mi alma
se escape
con tu sueño,
que nada de mí
se quede despierto,
siempre en ti,
dentro,
muy dentro,
ahí quiero quedarme,
ser contigo sueño
y huir de mi desvelo,
solo eso quiero,
ser lo que ves
y ver yo
lo que tu eres
mientras se nos abren
los sueños.
En nuestro adiós
se volvió verso
la distancia,
el ayer se despojo
del pasado,
tu piel
siempre quedo joven,
fue un adiós
que se quedó,
porque para irse
hay que tener
el permiso
del corazón,
somos
como la desembocadura
de un río en la mar,
tú tan río
y yo tan mar,
que por lejos
que tú estés,
algo de tu dulce
llega siempre
a mi sal,
como decirte
que puedo verte,
que te siento,
que puedo tocarte
en cada letra,
aquí sentada a mi lado,
puedo amarte,
todo eso puedo sin ti,
y si me esfuerzo
lo sufiente,
puedo hacer
que tus pasos
lleguen a mis pies,
dirás que nada
de esto es posible,
y yo te digo,
que de esto,
nada es más difícil
a que yo
me olvide de ti,
por eso tienes que saber
que estas aquí,
conmigo,
o para ser más exacto,
en mí.
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